Hola, hermosa…

Hoy quiero compartirte algo que me habría encantado tener en mis manos cuando empecé mi camino como madre (y como mujer que intenta no perderse en el intento).

A veces sentimos que nos falta algo, ¿verdad?
Como si todas las demás supieran manejar mejor el caos, los gritos, las dudas, el agotamiento…
Y no es así. No estamos rotas, ni fallando. Solo necesitamos herramientas.
Y no me refiero a tips de crianza, sino a esos recursos internos que nos sostienen cuando todo tiembla.

Aquí te dejo 3 herramientas emocionales que me han salvado más de una vez (y que ahora también comparto con mis clientas en sesión):


1. RESPIRACIÓN CONSCIENTE (sí, así de simple y poderosa)

Es la herramienta más olvidada y a la vez más transformadora.
Respirar no solo oxigena, también te regresa al presente. Te saca del torbellino mental y te ayuda a responder en lugar de reaccionar.

🌿 Úsala cuando estés a punto de explotar, cuando estés a punto de llorar o cuando no sepas qué hacer. Haz esto: inhala 4 segundos, retén 4, exhala 6. Repite 3 veces. Tu cuerpo cambiará, y tu mente también.


2. AUTO-DIÁLOGO AMOROSO

Esa voz interior que tienes… ¿te acompaña o te castiga?
Mucho de nuestro malestar viene de cómo nos hablamos a nosotras mismas.

🌿 Crea frases que te sostengan, como: “Estoy haciendo lo mejor que puedo.” “No necesito ser perfecta para ser una buena madre.” “También merezco cuidado.”

Póntelas en notas, en el espejo, en el fondo del móvil. Recuérdate a ti misma con ternura.


3. EL “BOTIQUÍN EMOCIONAL”

Yo tengo uno real. Una cajita o libreta donde guardo cosas que me reconectan conmigo.
Puede ser una lista de canciones, una carta que me escribí, un dibujo de mi peque, una foto, un perfume…
Cuando todo se desordena afuera, este botiquín me ayuda a recordar quién soy y lo que valgo.

🌿 ¿Te animas a armar el tuyo? Elige 3 cosas que te hagan bien. Guárdalas. Y tenlas a mano.


Y una herramienta extra: pedir ayuda

Sí, esto también es una herramienta. Y es poderosa.
No tienes que poder sola. Nadie puede. Yo no pude, ni puedo!
Pedir ayuda no es rendirse, es cuidarte.


Madre hermosa…
No nacimos sabiendo cómo sostenerlo todo.
Pero podemos aprender, practicar, pedir, soltar…
Y sobre todo, podemos elegir tratarnos con amor mientras lo intentamos.

Estoy aquí para caminar contigo.
Y si hoy necesitas sostén, espacio o un empujoncito suave… sabes dónde encontrarme.

Con todo mi cariño,
Elena
Una mujer que se arma de herramientas para no dejarse caer

Avatar de Mariano de los Santos

Publicado por

Categories:

Deja un comentario